De dónde viene
Pasaron dos cosas a la vez: los proyectores se abarataron y el público descubrió que quería estar dentro de una imagen y no delante de ella. El resultado fue una década de exposiciones inmersivas, algunas hechas por artistas y otras por empresas de licencias con un acuerdo de derechos y una nave alquilada.
Cómo distinguirlas
Pregúntate si la obra es generativa o grabada. teamLab construye sistemas que responden a las personas que hay en la sala y nunca se repiten, y por eso aguanta una segunda visita. Un espectáculo de proyecciones que se repite cada treinta y cinco minutos es una película que ves de pie.
Lo que hacen las buenas
Usan la escala y la respuesta más que la ampliación. Las mejores salas de esta categoría cambian porque tú estás dentro, y no se pueden fotografiar de ninguna manera que se parezca a estar allí, lo cual es a la vez su fuerza y un problema de marketing.
Cómo han respondido los museos
Los encargos de la Sala de Turbinas, The Shed y los grandes espacios de las kunsthallen hacen lo mismo con mejor financiación y más argumento curatorial. A menudo son más inmersivos que cualquier cosa que se venda con esa palabra.
Consejos prácticos
Lleva zapato plano, evita el blanco y cuenta con suelos de espejo. Reserva la última franja del día, que es más oscura, más tranquila y con menos pantallas de móvil.


