Son tiendas
Una galería comercial vende arte, así que es una tienda con una política de existencias muy peculiar. Como en cualquier tienda, entrar no cuesta nada, no estás obligado a comprar y la persona del mostrador está trabajando, no juzgándote. A diferencia de la mayoría de las tiendas, nadie te saludará, algo que los visitantes suelen interpretar como hostilidad. Es justo lo contrario: te dejan en paz a propósito.
La lista de precios
Todas las galerías tienen una y te la darán si la pides. Es una hoja con las obras, las técnicas, las medidas y los precios, y pedirla es de lo más normal. Además es la forma más rápida de entender lo que estás viendo, porque la descripción del material te dice qué se ha hecho realmente.
Dónde se agrupan
Las galerías se agrupan a propósito para que el público pueda pasear de una a otra. Chelsea, en Nueva York, reúne unas doscientas en nueve manzanas. Kødbyen, en Copenhague, las concentra en antiguas naves cárnicas. Berlín las reparte entre Mitte, la Potsdamer Straße y Charlottenburg, y organiza cada primavera todo un fin de semana a su alrededor.
El jueves es la noche
Las inauguraciones se hacen los jueves por la tarde en casi todas las ciudades del planeta, por razones que nadie sabe explicar del todo. Hay vino, el artista suele estar presente y nadie te preguntará quién eres. Es la tarde gratuita más social que ofrece cualquier ciudad de esta guía.
Qué decir
No hace falta decir nada. Si quieres hablar, «¿desde cuándo está montada?» y «¿el artista es de aquí?» son preguntas reales con respuestas reales, y ninguna te delata como forastero. Si quieres saber más, pide la nota de prensa: es gratis, explica la exposición y está escrita para dársela a gente exactamente como tú.


