Norte de Europa
En Berlín, el pase de un día de la Isla de los Museos te permite moverte entre cinco edificios a cubierto. En Londres, las colecciones nacionales gratuitas hacen que una tarde de lluvia no cueste nada. En Copenhague, el jardín de invierno de la Gliptoteca es la sala más cálida de Escandinavia.
Países Bajos y Escocia
Ámsterdam pone tres grandes museos en una misma plaza, así que el paseo entre ellos dura noventa segundos. Edimburgo está hecha para la lluvia: las galerías nacionales son gratis y la Ciudad Vieja tiene más espacio cubierto por calle que ningún otro lugar de Gran Bretaña.
Sur de Europa
París tiene los pasajes cubiertos y la Orangerie, que pide una hora. Venecia más que llover se inunda, que es otro problema, y la respuesta es la Accademia. Milán tiene la Galleria y Brera a cinco minutos una de otra.
América y Asia
Nueva York mantiene el Met abierto hasta tarde dos días por semana. En Ciudad de México llueve fuerte dos horas por la tarde y luego para, justo lo que dura la planta alta del Museo de Antropología. Tokio tiene los museos de Roppongi abiertos hasta las diez, y Seúl, un museo nacional gratuito del tamaño de un aeropuerto.
La respuesta universal
Un barrio de galerías. Son gratis, están a cubierto, se agrupan en unas pocas manzanas y a nadie le molesta un abrigo mojado.


